viernes, 31 de octubre de 2008

HOY A LA REINA "LE ZUMBAN" LOS OÍDOS


Con este título , el día 3 de noviembre, Boabdil publicó este Comentario en Tribuna de Navarra. http://www.tribunadenavarra.com


Durante todo el día de ayer SM Dª Sofía, durante su viaje por América, tuvo que padecer un fuerte zumbido de oídos de ser cierto el decir popular que atribuye una dolencia de tinnitus o acúfenos cuando alguien es murmurado en su ausencia.

Con motivo del 70 aniversario de la Reina Sofía, el próximo 2 de noviembre, Pilar Urbano ha actualizado la biografía que publicó en 1996 y en una entrevista radiofónica ha dado detalles sobre las conversaciones que ha mantenido con Doña Sofía durante 120 días, antes de salir a la luz el libro “La Reina muy de cerca“, que ayer presentó en Madrid.

El hecho de que, aun comprendiendo, aceptando y respetando que haya personas con otra tendencia sexual, cuestione el orgulloso gay, la necesidad de su exhibición en carrozas y manifestaciones, así como que se llame matrimonio a la unión de dos personas del mismo sexo ha sido el detonante para que la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (Felgtb) haya pedido a la Casa Real que rectifique las declaraciones de la reina Sofía sobre la homosexualidad. Que no esté a favor del aborto ni sea partidaria de la eutanasia ha complementado el número de críticos de los sectores más radicales del feminismo y de la progresía política.

Servida la polémica, la Casa Real, ha hecho público a continuación, un Comunicado oficial en el que habla de “supuestas afirmaciones realizadas en ámbito privado que no corresponden con exactitud a las opiniones vertidas por SM la Reina” y  que, "tal y como se reproducen, no reflejan la profunda actitud de respeto de SM la Reina hacia todas las personas, su cercanía hacia quienes sufren, son perseguidos o discriminados", añadiendo el portavoz que "tal y como se reproducen, tampoco reflejan la impecable trayectoria de absoluto respeto y neutralidad mantenida - como es público y notorio - por SM la Reina frente a los asuntos objeto de polémica en la vida pública española e internacional y, en particular, frente a aquellos ámbitos objeto de decisiones adoptadas por los representantes de la soberanía nacional o por cualquiera de los otros poderes del Estado", para finalmente, lamentar “profundamente que la inexactitud de las palabras que se le atribuyen haya producido malestar o disgusto en personas o instituciones, a las que siempre ha profesado y profesa un profundo respeto”.

Por si, hasta aquí, no fuera suficiente el motivo de diferencias y  discusiones, y alimento de temática para, editoriales, columnas, foros, tertulias y otros…, Pilar Urbano, salió a los medios, a las nueve y media de la noche de ayer respondiendo de manera contundente al comunicado de la Casa Real sobre la 'inexactitud' y las "supuestas afirmaciones" de la Reina contenidas en su reciente libro con una defensa de su profesionalidad —"lo que ha dicho la Reina es lo que dice mi libro"— y un recordatorio del exhaustivo proceso —"perfectamente documentado"— de revisión de las pruebas de imprenta que permitió a Doña Sofía y su entorno de La Zarzuela verificar y dar "luz verde" a sus declaraciones.

Me he extendido en la narración, porque este es el resumen de la noticia. Pero no es tanto la exactitud de su contenido, sino el problema que saca a la luz sobre lo que quiero extender mi comentario. A mí me importa poco que haya podido haber “inexactitud” en las palabras, sean o no “supuestas” las afirmaciones, así como la actuación de los edecanes de La Zarzuela.

Exclusivamente, a los fines de este Comentario, yo doy por buena la noticia inicial a efectos de valorarla.

Hay dos ángulos sobre los que se puede entrar en opinión, uno sobre el contenido de lo expresado (homosexualidad, matrimonio, aborto y eutanasia) y otro, acerca de si esta persona puede ver alterada su capacidad de obrar por el hecho de estar casada con el Jefe del Estado (un Estado social y democrático de Derecho que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político, en el que la Soberanía nacional reside en el pueblo y cuya forma política es la Monarquía parlamentaria).

Dentro del primero no me considero con capacidad de síntesis suficiente para abordar los cuatro temas, con los de “familia” y “sociedad” que les va implícito, dentro de un reducido comentario.

Sólo me voy a referir a una obviedad, por su simpleza: “el matrimonio es la unión de un hombre y una mujer en orden a la procreación y convivencia”. Jurídicamente, se le matizará, con posterioridad, su naturaleza contractual y sus modos, condiciones y términos, si se quiere. Religiosamente, se le atribuirá el carácter que sus reglas y cánones tengan asumidos. Pero, si queremos referirnos al “matrimonio” en modo alguno podemos salirnos de la necesidad de la existencia de un hombre y de una mujer. Como bien dice, en esta ocasión la Reina, pueden buscarse otras denominaciones pero no empeñarse en confundir en una dos realidades diferentes. Y esto lo puede afirmar la Reina y el último de los ciudadanos “del mundo mundial”, sin tener que cohibirse ni pedir permiso a nadie, y sin ser contradictorio con la necesidad de regulación de las uniones entre homosexuales, con equiparación en derechos y obligaciones –si se quiere- al matrimonio, en cuanto la biología lo permita.

Por eso no estoy de acuerdo con el Sr. Llamazares al afirmar que "Quien decide si es matrimonio o no es matrimonio no es la Reina, sino que es el Parlamento, y el Parlamento ha decidido que la unión entre homosexuales es tan matrimonio como la unión entre heterosexuales". No, Sr. Llamazares, no decide ni la Reina ni el Parlamento. ¿Se figura el desvarío que se organizaría si en algún momento las Cámaras legislaran que el período que corre a partir de las 12 pm. horas pasara a llamarse “día”?. Nunca sabríamos si estábamos bajo el sol o bajo la luna. Otra cosa distinta es que el Parlamento diga que dicho período lo vamos a medir igual que el del día en horas, minutos y segundos. Pero nunca podrá decir el Parlamento que las plantas se van a beneficiar de la luz del sol durante la noche.

Respecto a si la Reina tiene mermada su capacidad de obrar, en el ejercicio del derecho de expresión, creo que una primera aproximación nos la da el contenido del artículo primero de la Constitución. En primer lugar, habremos de deshacer la confusión terminológica que se produce entre Reina, cuando es la titular de la Jefatura del Estado, como sucede con la Reina Isabel de Inglaterra y Esposa del Rey, como sucede en el caso de Dª Sofía. Al Rey constitucional es al que se le puede atribuir la conocida frase de que “reina pero no gobierna”, pero la esposa del rey “ni reina ni gobierna”, por lo que no veo justo que se le limite su capacidad.

Otra cosa diferente sería la exigencia de la prudencia que, por definición es una virtud, que para Aristóteles es una excelencia añadida a algo como perfección, respecto de la que caben grados de la misma. En su ejercicio aquella virtud va unida a la discreción, y fijándome en la impecable trayectoria de Dª Sofía, aquí sí estaría de acuerdo con San Josemaría al decir “¿Quién calumnió a la mujer diciendo  que la discreción  no es virtud de mujeres?”, 


martes, 28 de octubre de 2008

EL CONVIDADO DE PIEDRA



Esta mañana me ha venido a la mente el título de la obra “El burlador de Sevilla y el convidado de piedra” (1630),  obra de teatro en la que se recoge el mito de “Don Juan Tenorio”, atribuida a Tirso de Molina, libertino universal que daría título a la obra inmortalizada por José Zorrilla y estrenada en el teatro de la Cruz, de Madrid, el 28 de marzo de 1844.

 Su recuerdo no sé si es debido a la proximidad de la Noche de difuntos o a la abundante utilización que de la frase sobre el convite se está haciendo por parte de los comentaristas de la política internacional española.

Quienes viven en Madrid tienen la posibilidad de acudir al Teatro Español en donde en estos días se renueva, periódicamente, desde hace más de siglo y medio, la incontinencia amatoria de don Juan y se puede poner a prueba la memoria recordando  aquello de “por donde quiera que fui,/ la razón atropellé,/la virtud escarnecí,/la justicia burlé y/a las mujeres vendí…” y tantos otros versos y ripios de la popular obra teatral.

 Los menos jóvenes recordarán conmigo la hermosa tradición que cada año, ininterrumpidamente, nos ofrecía Televisión Española con la representación de la obra de Zorrilla en la Noche de cipreses, crisantemos y huesos de santo.

 Ahora, la juventud está prendada por el “Halloween”, de All Hallow's Eve (Víspera del Día de los Santos), fiesta de origen céltico que resurgió en los países anglosajones y que ha llegado a los occidentales, vía Estados Unidos, a través del cine y de la televisión.

En lo referente al “convidado de piedra” que, como decía, hoy cobra actualidad entre los comentaristas de la política internacional española, hace alusión en la obra de Tirso, a los episodios en los que don Juan se burla ante la tumba de don Gonzalo de Ulloa, Comendador de Calatrava, a quien había asesinado y lo invita a cenar en la figura de su estatua y ante el asombro del altanero conquistador se presenta la estatua viva de don Gonzalo. (José Zorrilla recupera el tema en los últimos actos de su Don Juan).

Sin embargo, no es afortunada la frase en alusión a la presencia del Presidente del Gobierno español en el “G-20”, ya que si la utilización popular alude a que “el convidado de piedra” pasa desapercibido e ignorado por su anfitrión, en las obras teatrales que han dado vida a esta escena tales convidados, representados por D. Gonzalo de Ulloa, tienen especial relieve dramático, no son mudos e inmóviles, desafían a don Juan y lo matan.

(Don Gonzalo: “Esta es la justicia de Dios: Quien tal hace, que tal pague.” Don Juan: “¡Que me quemo! ¡Que me abraso! ¡Muerto soy!”.

sábado, 25 de octubre de 2008

BETANCOURT Y EL DIÁLOGO


Con el título "La opinión de Betancourt", Boabdil publicó el 27 de octubre este Comentario.  http://www.tribunadenavarra.com/

Cuando en 20 de agosto de este año llamó gratamente mi atención Ingrid Betancourt, no me figuré que despertaría mi interés, el 11 de septiembre siguiente, al acordarse la concesión del Premio Príncipe de Asturias a la Concordia 2008, pero menos todavía que hoy, con motivo de la entrega del galardón, volvería a referirme  a  esta “Juana de Arco de la América latina”, más por sus declaraciones del pasado 8 de octubre en Bruselas que por la solemne fiesta de entrega que tendrá lugar esta tarde en el Teatro Campoamor de Oviedo.

En mi primera aproximación a la franco-colombiana me cautivó su espiritualidad que llegué a elevar a las gradas del misticismo sin dejar de reconocer su humanismo por su entereza ante la adversidad.

Dos semanas después quedé sorprendido al conocer la decisión del Jurado de los Premios “Príncipe de Asturias” de concederle esta distinción en su categoría “De la Concordia”.

Con ella se distingue a quienes con su labor “hayan contribuido de forma ejemplar y relevante al entendimiento y a la convivencia en paz entre los hombres, a la lucha contra la injusticia, la pobreza, la enfermedad, la ignorancia o a la defensa de la libertad, o que hayan abierto nuevos horizontes al conocimiento o se hayan destacado, también de manera extraordinaria, en la conservación y protección del patrimonio de la Humanidad”.

Así, el día 11 de septiembre, destaqué en este blog el texto del fallo del Jurado en el que se aludía a “la fortaleza, dignidad y valentía con las que Ingrid Betancourt se ha enfrentado a seis años de injusto cautiverio” y se solidarizaba “con todas aquellas personas que padecen las mismas dramáticas e inadmisibles condiciones que ella ha sufrido, así como con aquellos gobiernos que, al igual que el Gobierno de la República de Colombia, trabajan por la consolidación del sistema democrático y las libertades cívicas”.

Pero, el pasado 8 de octubre enturbió su semblanza una publicación procedente de Bruselas, en la  que como respuesta al ser preguntada por su opinión sobre los intentos que hizo el Gobierno español de negociar con la banda terrorista ETA, defendiera que debería hablarse con todo el mundo, “en particular con los terroristas”, con los que dijo “hay que negociar, primero porque es el mejor modo de salvar vidas, y segundo porque no hacerlo es justificar la barbarie”.

Dichos comentarios molestaron especialmente al Foro de Ermua, colectivo que tiene entre sus postulados “Evitar cualquier negociación política entre el Estado y las diversas instituciones públicas españolas y vascas con la banda terrorista ETA”, ya que consideran no haber proyecto o cambio político alguno que deba ser negociado con asesinos y criminales, como condición previa para su posible desaparición. Tal ha sido su enfado que, a través de un comunicado, reclama a Betancourt que renuncie al premio y lo ponga a disposición de la fundación Príncipe de Asturias ya que sus manifestaciones en pro del diálogo con terroristas son incompatibles con el espíritu del galardón.

A este respecto soy partidario de que cuando se dan opiniones y éstas tienen la posibilidad de trascender más allá del uso doméstico de una simple charleta se debe cuidar la terminología, como si entre eruditos se estuviera, utilizando las palabras precisas para evitar que sobre la devaluación añadida que produce el traslado masivo de las frases se deduzcan distorsiones que modifiquen su pretendido significado contextual 

Entiendo que son dos cosas distintas la defensa del diálogo como forma de relación entre las personas o sociedades, a través de la voz, frente a la utilización de la violencia y la justificación de la negociación que implica convenio, concertación, trato, arreglo o pacto.

Respecto de la ETA el diálogo está agotado desde que los asesinos no tienen otra voz  que la utilización de la fuerza, el crimen y la extorsión para alcanzar sus fines. Y la negociación es de todo punto irracional porque subjetivamente significaría dar el status de interlocutor político a una banda sanguinaria y objetivamente no hay contravalor que ofrecer para alcanzar la normalidad en la convivencia, que por esencia es algo que está fuera del comercio de los hombres. Como decían los romanos es “res extracomertium”

Comprendo que se puede juzgar de inoportuna la declaración de la Betancourt, precisamente referida al terrorismo etarra en España, aunque desconozco el contexto y el último alcance que pretendieron sus declaraciones. Si con ellas quiso avalar moralmente el reciente comportamiento del Gobierno español, ya rectificado, me sumo a la condena del Foro de Ermua.

He detenido la publicación de este comentario hasta leer el texto íntegro del discurso de la política colombiana, cuyo mensaje en modo alguno ha incidido sobre la negociación sino que se ha centrado en el poder de la voz, en este caso, frente al silencio y la indiferencia. Por ello, en mi personal balanza, a la hora de invalidarla para recibir la escultura de Joan Miró, la bandeja de su gallardía y templanza durante los seis años largos de cautiverio pesan más que los escasos minutos de un desliz ante los medios de comunicación.

miércoles, 15 de octubre de 2008

SANTA TERESA DE ÁVILA, CERROS DE ÚBEDA Y CALENDARIO GREGORIANO


Hoy -15 de octubre-, según el santoral romano, corresponde felicitar en su onomástica a todas a quienes llamamos Teresa y Mayte (por contracción de Maria Teresa frente a Maite, de origen vascuence).

Se celebra el día del fallecimiento de la Doctora de la Iglesia Santa Teresa de Jesús. En 1970 se convirtió, junto con Santa Catalina de Siena, en la primera mujer elevada por la Iglesia Católica a tan alta condición, bajo el pontificado de Pablo VI.

Reformadora de la Orden Carmelitana, con el también abulense (Fontiveros) Juan de Yepes Álvarez, más conocido por San Juan de la Cruz, (Patrono de los poetas en lengua española (1952) y también Doctor de la teología mística desde el pontificado de Pío XI (1926), con quien compartió confesionario y “levitaciones espirituales”, representan la mística española. De este tenor, es rica su fuente literaria: “Camino de perfección”, “Castillo interior o Las Moradas” y “Su Vida”, escrita por mandato de su confesor, cuyos restos descansan en Segovia, por traslado clandestino desde Úbeda, lo que dio a conocer esta tierra más que lo fuera desde el s. XIII, cuando el rey cristiano Afonso VIII, dispuesto a asaltar la ciudad jienense, al volver de la batalla de Las Navas, ubicó a sus caudillos en diversas lomas, confiándoles estar atentos a la orden de ataque, desde las que acudieron todos menos uno, pese a lo que ganó la batalla frente al musulmán. El perezoso fue Álvar Fáñez, quien aquel atardecer descubrió a una mora bañándose en aguas del río fronterizo, quedando ambos cautivos de las mieles del amor. El rey le preguntó, al día siguiente, donde había pasado la noche, desoyendo su voz de avance, a lo que le contestó: “Por esos cerros, Señor”. (Si esta escena se hubiera desarrollado, siglos después, en el fervor del “Mayo 68” se hubiera presentado al monarca, seguido de jóvenes leales, portando un estandarte con el lema “Haz el amor y no la guerra”).

Del mismo modo que a mí, aunque por razones diferentes, se me pudiera decir ahora que “me he salido por los Cerros de Úbeda”, trayéndome a la memoria consejos que D. Quijote dio a Sancho: “¡Eso sí, Sancho! -dijo don Quijote- ¡Encaja, ensarta, enhila refranes; que nadie te va a la mano! ¡Castígame mi madre y yo trómpogelas!. Estoyte diciendo que excuses refranes y en un instante has echado aquí una letanía dellos, que así cuadran con lo que vamos tratando, como por los cerros de Úbeda. Mira, Sancho, no te digo yo que parece mal un refrán traído a propósito; pero cargar y ensartar refranes a troche y moche, hace la plática desmayada y baja”.

Volviendo a la mística, sobre el indiscutido valor de este estilo espiritual en la literatura española es buena muestra de ello que la poesía de San Juan de la Cruz haya descansado en la mesita de noche del socialista español Alfonso Guerra, según propia manifestación, y que, recientemente, el también conmilitón José Luis Rodríguez Zapatero eligiese como regalo literario a Ingrid Betancourt, tras su cautiverio, el pasado mes de Julio, en la Embajada española en París, un ejemplar de “El libro de la vida” de Santa Teresa de Jesús, en una edición de Lumen de Elisenda Lobato García, más por razones literarias que por la espiritualidad religiosa de ambos.

Y, finalmente, centrándonos en el día 15 de octubre que hoy conmemoramos por recuerdo del de 1582, me quiero centrar en la importancia de dicho día, por haber entrado en vigor el Calendario Gregoriano, adelantando diez días el calendario de los territorios dominados por Felipe II, al tañir de las campanadas de la medianoche del día 4, fecha en la que murió la Santa, aunque se la enterrara el día siguiente, 15.

martes, 14 de octubre de 2008

¿QUÉ ESTÁ PASANDO EN NAVARRA?


Con el título "A Navarra, en el día de la Fiesta Nacional", Boabdil publicó el siguiente Comentario en "Tribuna de Navarra", el pasado día 12 de octubre. http://www.tribunadenavarra.com/
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Desde tierras lejanas me acerco a Navarra, como otrora vinísteis vosotros hasta los campos de las Navas, acompañando a castellanos en amalgama con aragoneses, portugueses, nobles franceses y aguerridos Obispos en defensa de la Cruz, abriendo el Paso de Despeñaperros a los cristianos, que así se adentraron en el Valle del Guadalquivir.
Aludo al emblemático 1212, como el primer eslabón de acontecimientos que a lo largo del segundo milenio servirían para fabricar la rica cadena de la que prendería la construcción de España. Significativa es la fecha 1492, a estos efectos, año en el que el Boabdil -que llevo dentro- capitulase en Santa Fe la rendición de Granada. Las lágrimas del “moro” lubricaron lo que durante mucho tiempo se ha dado en llamar “Unidad de España” aunque sería más exacto denominar “Fin de la Reconquista”, trasladando la fecha de la unidad al siglo XVIII con los Decretos de Nueva Planta de Felipe V, que ponen fin al modelo político pactista que habían aplicado los reyes de la dinastía Habsburgo en España durante los siglos XVI y XVII, y que hacía de la Monarquía hispánica una mera unión de territorios con instituciones y legislación propias.
Todavía recuerdo al Profesor Ismael Sánchez Bella, en sus magistrales clases de Historia del Derecho pronunciadas en el embrión de vuestra prestigiosa Universidad, lo que se llamó Estudio General de Navarra, cuando en una pequeña y acristalada aula de la planta baja del Edificio de la Cámara de Comptos Reales nos dictaba alguna lección dedicada a Instituciones de la Edad Moderna en España, cómo hacía hincapié en que cambiásemos nuestras nociones históricas, procedentes del Bachiller –de otra parte muy rico en conocimientos- en el sentido de sustituir la memoria de los Reyes Católicos por la del Duque de Anjou a la hora de fijar el momento decisivo de la unidad política de España en un solo Estado, lo que vendría tras la Constitución de Cádiz de 1812 creadora del Estado-nación que hoy conocemos aunque ya no siga el molde centralista.
No obstante, Navarra siguió siendo un reino con sus Cortes y sus fueros, no sólo administrativos, sino políticos y constitucionales. Y las Vascongadas, aunque nunca fueron un reino, siguieron teniendo sus fueros y se las denominará provincias exentas, cada una con sus Juntas Generales, similares a las Cortes. (No olvidemos que Navarra y Vascongadas no se rebelaron contra Felipe V).
Así las cosas, no sin nubarrones y con alguna que otra fuerte tormenta, la unidad territorial de España se ha mantenido, siguiendo el modelo borbónico-napoleónico, hasta nuestra Constitución de 1978 que relega el modelo provincial a la Administración Local, y supera el nacionalismo conservador, que en la Transición se consideró excesivamente vinculado a la dictadura franquista, al propio tiempo que sustituye el viejo Estado centralista por el Estado de las autonomías, siguiendo el modelo de la II República que había iniciado el proceso de constitución de “regiones autónomas”.
Allá por los años 80 tuve ocasión de escuchar a Landelino Lavilla, que el Título VIII de la Constitución, el dedicado a esta delicada materia, se encontraría durante mucho tiempo en “régimen constituyente”. Lamenté entonces la falta de valentía de los ponentes, sin dejar de reconocerles el funambulismo que debieron practicar mientras llegaban a los “pactos de mantel”, sin que se cayera de la mesa ningún cubierto que pudiera herir ni siquiera salpicar al comensal de al lado. Pero transcurridas estas décadas el título VIII se está convirtiendo en un chicle en manos de mozuelos que estiran y tensionan sin temor a que el hilillo de la goma de mascar se rompa. ¡Qué trabajo hubiera costado haber techado la Constitución y no dejarla con una terraza proclive a las goteras que en ocasiones inundan salones tan ricos como los dedicados a la Educación, por poner un ejemplo, u otros que albergan obras más abstractas como la Seguridad jurídica!
Toda esta digresión histórica y de gran actualidad me viene a la mente cuando estos días estoy contemplando el panorama político que se vive en Navarra y, dentro de ella, en el seno de Unión del Pueblo Navarro. Un partido que ha dado frutos tan sabrosos y ricos como los de los campos de la Rivera, anhelada despensa de territorios vecinos, no puede de la noche a la mañana desaparecer.
La ausencia de este Partido puede conducir a una opción socialista o a una entrega de los destinos de Navarra a manos de partidos al servicio del Nacionalismo vasco. Y, de otra parte, conocidos los vaivenes del partido socialista, que es capaz de firmar “capitulaciones”, el futuro de Navarra se puede presentar tan oscuro como la crisis económica y financiera que nos acompaña en la actualidad.
Le decía a un amigo navarro que el Presidente de su Comunidad Foral no ha valorado suficientemente su reciente decisión ni su determinación de imponer su voluntad, aunque sea con argucias procedimentales. Mi amigo me contestaba que exagero en mis pronósticos y que no debería sobredimensionar la trascendencia política de la traición del Sr. Sanz. (Casi mantenía una postura similar a la de quienes, desde el Gobierno, criticaban a los que presagiaban la inminente llegada de la Crisis ´2008).
Sin embargo, me reafirmo en el análisis y considero que se puede provocar una “Zona Cero” política en la Plaza del Castillo, al lado del Palacio de Navarra que puede poner en peligro desde la estructura de éste hasta la integridad de esa España a la que tanto trabajo nos ha costado poner fronteras –de integración y defensa, que son los fines de ésta frente a los límites geográficos que nos vienen dados por la Naturaleza- a todos los españoles y dentro de las cuales, naturalmente, está incluida Navarra por voluntad de los navarros y del resto de los españoles.
¿Recuerda el Sr. Sanz la Anexión, que no Conquista, en 1512? ¿de qué sirvió la Ley Paccionada, que no impuesta, de 16 de agosto de 1841?; ¿tal vez se ha olvidado de la reafirmación constitucional de 1978?. El repetido Sr. Sanz no se tiene que olvidar que una parte alícuota de Navarra es mía como al igual que de los cuarenta y tantos millones de españoles.
Por lo que se refiere al Palacio en el que se alberga el Salón del Reino sería irreparable que el resquebrajamiento llegase al frontón triangular de remate en el que se representa el escudo de Navarra entre dos personajes masculinos, con atuendo clásico, que simbolizan al hombre montañés y al ribero; la unión de las dos grandes y diversas zonas de Navarra.
¿Se da cuenta el Sr. Sanz de lo que significaría una fractura entre el montañés y el ribero para la unidad de Navarra? Tal vez, el uno seguiría el rumbo de la Comunidad Riojana y el otro el del País Vasco. En definitiva, Navarra quedaría diluida como un azucarillo en un vaso de agua. El azúcar habría perdido su identidad.
Y, en cuanto al negro presagio de una posible y futura disgregación de España, como consecuencia de una capitulación de Navarra a favor del País Vasco, y posterior separación de España, aunque para ello hubieran de pasar muchos años, tal vez siglos, abundando en el recuerdo de los hitos históricos 1512-1841-1978. ¿Ha valorado el Sr. Sanz la trascendencia del ofuscamiento en una decisión inducida a los órganos directivos del Partido? ¿Ha meditado sobre la trascendencia de utilizar argucias, obligando a no mantener la mano en los bolsillos en lugar de significarla al tenerla que ponerla en alto por temor a ser represaliado en sus aspiraciones políticas, como antaño se hacía, incluso obligando a levantar el brazo al paso de dictadores?
Como votante del PP, cuyos principios son igualmente inspiradores de los de UPN, añadiéndole la nota diferencial del Reyno y defensa de sus fueros, considero que el actual Presidente de la Comunidad ha quedado inhabilitado como incapacitado se conviene en nuestra legislación a un pródigo, por no acudir a la demencia. Ha dilapidado una fortuna, pero con el agravante de que esa fortuna no es suya; pertenece también a otra formación que le prestó –no regaló- sus votos, y no sólo en Navarra en donde su generosidad llegó al límite de admitir su fagocitación voluntaria en favor de la formación regionalista. Los votantes del PP desde el más lejano oeste de Galicia hasta el opuesto este de Cataluña en el Norte hasta el último lugar del litoral andaluz en el Sur, incluyendo los isleños de nuestros dos grandes Archipiélagos además de las Ciudades de Ceuta y de Melilla nos sentimos defraudados.
De nada sirvió nuestra presencia cuando arropamos al Presidente de la Comunidad más de 100.000 españoles –según sus propios cálculos-, y pudimos vitorearle efervorecidos su grito de “Viva Navarra foral y española”, en marzo del año pasado, porque como él mismo dijo frente a las manifestaciones suplicantes del PSOE de que no se cambiaría el statu quo navarro, que no se fiaba mientras ese partido no garantizara que no pactaría con los nacionalistas. Fue el Presidente de UPN, que no el líder del PP, quien clarificó “Todos somos miembros de esa gran realidad nacional que se llama España”. Junto a otros gritos, yo también quedé afónico repitiendo “Navarra es España”. Buena prueba de ello daban la presencia, en lugares destacados, de Mariano Rajoy, Esperanza Aguirre, Ángel Acebes, Eduardo Zaplana, Jaime Mayor Oreja, Pío García Escudero, María San Gil y Gustavo Alcalde. La presencia de un elenco de apellidos tan significativos del PP, dan idea de la magnitud nacional de la manifestación.
Finalmente, me da pena la mala imagen que en España está dejando esa Comunidad Foral que siempre ha sido reconocida como regionalista, apartada de las separatistas. Hemos respetado vuestro régimen económico diferenciado, algo que con la indignación que innecesariamente se ha provocado, presagio, comenzará a cuestionarse e, incluso, hasta los Sanfermines resultarán menos simpáticos y se encenderán las críticas, antes silentes, sobre los encierros y el desmadre de sus calles y jardines durante los próximos días de julio. ¡La vida es así!
Pero no quiero terminar, sin alertar de que pese a lo avisado y perdónese mi visión apocalíptica, todavía es tiempo de rectificar, que si comprendo es imposible solicitar del Sr. Sanz por resultarle imposible limpiarse del fango en el que está sumergido, ante lo que él bien sabe cómo se acude a la tintorería en estos desafortunados casos, caben otro tipo de fórmulas de rectificación que pueden producirse hasta el día de la sesión del Parlamento Español, en la que se discutan y se sometan a votación los PGE 2009.

miércoles, 8 de octubre de 2008

CRISIS POSTVACACIONAL


Llevamos unas largas semanas en las que junto al despertador nos encontramos en la mesita de noche con información y opinión sobre la Crisis que aterriza en el mapa global, siguiendo el orden de las agujas del reloj. Desde América con las hipotecas subprime a Europa con el pinchazo de la burbuja inmobiliaria.

Los más curiosos tratamos de informarnos sobre el significado económico, por encima del modesto conocimiento del ciudadano de a pié, de “hipotecas subprime” caracterizadas por tener un nivel de riesgo de impago superior a la media del resto de créditos, de “burbuja inmobiliaria”, que aparece cuando se produce un crecimiento artificial (sobrevalorado) del precio de la vivienda –normalmente, por alza de la demanda-, y “el pinchazo de la burbuja”, que llega cuando el propietario se ve obligado a vender el inmueble a precio más barato del de adquisición, ante el temor de perder todo su valor y no tener otra fortuna que el valor inmobiliario.

Si no fuera por la trascendencia de este asunto, al igual que otros años, por estas fechas, volveríamos a los temas habituales, como el síndrome postvacacional; a soportar a nuestro compañero de trabajo su poderío en la reciente vacación estival con exhibición fotográfica y promesa de una merienda familiar videográfica; a la renovación del ropero familiar; a la búsqueda de la tarjeta del “Corte Inglés” para anestesiar nuestra economía mensual; a la vuelta de los más jóvenes a Escuelas, Colegios, Institutos y Universidades en forma escalonada; al reajuste de nuestros relojes al horario de invierno; a la queja doméstica por el inicio del curso académico; a la invasión en el kiosco de coleccionables junto a la prensa; al regreso de nuestros políticos a las Cámaras después de unas excesivas vacaciones; a la apertura del Año Judicial; al anuncio de las nuevas parrillas de radio y televisión y, en el terreno local, al “sacramento político” de la Confirmación de nuestros ediles locales en sus promesas electorales, que estuvieron abandonadas desde finales de junio, e ilusionándonos al pensar que ya no tropezaremos en el bache de la esquina.

¡Pero no! Este año no está siendo así; la crisis está teniendo un calado social que invade no sólo tertulias y editoriales mediáticos, sino que también pone nerviosos los sillones de nuestros políticos (tal vez no sea casual el abandono del dirigente de Izquierda Unida, el licenciado en medicina por Cuba), y es comidilla de consumo en mercados y comercios, que no salen de su asombro, el comentario sobre el cierre de los locales vecinos, otros años bulliciosos en esta época, y la inundación de carteles anunciadores de un repetitivo “Se Vende” y “Se Alquila” junto a otros más optimistas en los se oferta “Se traspasa”.

Encima, o por consecuencia, resulta que el mercado laboral sigue tan catastrófico camino como la senda del menudeo comercial. La crisis económica se ha cobrado ya sus primeras víctimas en la industria automovilística, tras hacerlo en el sector inmobiliario y en el transporte aéreo. Firmas emblemáticas del automóvil anuncian recortes en la producción a causa de la desaceleración económica al haberse visto afectadas las ventas en los principales mercados. Se anuncian días de paro técnico y otros de vacaciones colectivas para ajustar la producción a la demanda y firmas como Ford, General Motors se planteen recortes de plantilla, en España.

Y, por hoy, no voy a seguir -no vayan a cortar la electricidad- porque me avisan que las noticias están hablando de un crack bursátil que, como un huracán, atraviesa el Atlántico hacia Europa. Cuando tenga noticias fieles sobre la situación proseguiré mi soliloquio.

miércoles, 1 de octubre de 2008

CRISIS Y MAESTRO CIRUELA


Con motivo de la actual crisis económica, el Presidente del Gobierno del Reino de España marchó a la capital de Wall Street en donde se le había preparado una cita con importantes empresarios americanos que acudieron hambrientos por conocer “las recetas” –en lenguaje de la cursilería económica- que traía desde el este del Atlántico.

Se trataba de un acto, organizado en Nueva York por la Cámara de Comercio de Estados Unidos en España, ante directivos de multinacionales y bancos de inversión americanos que emplean en España a cerca de 33.000 personas, como Pfizer, IBM, Hewlett Packard, Microsoft, Xerox, Boeing, General Dynamics, Philip Morris, Dow Chemical, Google, Merrill Lynch, Bank of America o Citigroup. (algunas de ellas muy conocidas por los internáutas)

En Norteamérica, la Economía es una asignatura muy conocida por sus políticos pues el contribuyente es más exigente que en España a la hora de valorar cómo se cocina y se hace el reparto de la tarta nacional.

Allí es inimaginable “el descorbate” en la Cámara (versión española del destape “positivo” –como la laicidad, ¡qué curioso!-; ¡qué va a ser eso de que sólo la mujer saque pecho!, por aquello de las leyes «Aído» que van a favorecer la igualdad de hombres y mujeres, cuando el Ministerio de Igualdad se estrene una vez que haya hecho la digestión de “las croquetas de mi Puri”) o la entrega de dos bombillas (como si de un Aladino se tratara), a cuenta del ahorro energético. Tampoco sería de recibo un aguinaldo electoral de “400” dólares para celebrar la próxima noche del 31 de octubre un Halloween, en vísperas de la elección del Presidente, el 4 de noviembre siguiente, no fuera a suceder que los niños echaran huevos o espuma de afeitar contra la puerta de La Casa Blanca. (Por cierto, no sé si el Sr. Blanco se ha esforzado lo suficiente, como en campaña insinuó, para influir sobre el fiel de la balanza americana y volcar hacia abajo la bandeja de Obama)

Para representar su complicidad, en pie de igualdad, con los mandatarios europeos bromeó a costa de Berlusconi y Sarkozy, mientras es ninguneado en la reunión, que anteayer anunció el Presidente francés desde Marsella y que se celebrará próximamente en París, con sus colegas italiano, inglés y alemán, para hablar con “una sola voz” desde la UE en la Cumbre del G8, y no tuvo empacho en presentarse como un gobernante que “cumple con su palabra” y en ofrecer el apoyo español a las instituciones educativas norteamericanas para impulsar la enseñanza en español (eso sí, fuera de España).

Al finalizar su participación en el Foro de Liderazgo Mundial, organizado por el Instituto de Análisis Foreign Policy Association, aseguró que España recuperará “pronto” la senda de su crecimiento potencial, gracias, entre otros factores, a sus cuentas públicas saneadas y porque “quizá cuenta con el sistema financiero más sólido de la comunidad internacional” (¡ahí es ná!, que diría Maleni).

Después de esta promoción de España en Nueva York no es de extrañar que espetara, con sorna, al Jefe de la Oposición, ya en nuestro Senado, que «seguramente Wall Street y todo el sistema financiero internacional están esperando sus propuestas», receloso de que le arrebatara dicho cometido.

Al día siguiente, en Wall Street, alguno de los inversores que acudió a la cocina neoyorkina, de antecedente hispano, se acordó del Maestro Ciruela, aquel que «no sabe leer y pone escuela», recordando que este maestro procedía, de Siruela, localidad de Extremadura, a unos doscientos kilómetros de Badajoz, sin tener nada que ver con el apelativo frutal, y que en su origen rezaba “que quiere enseñar y no tiene escuela”, al verse afligido por la falta de edificio escolar o conflicto docente ocurrido hace siglos.