viernes, 22 de agosto de 2008

ORO PARA ESPAÑA «Beijing 2008»

En estos días de agosto, he seguido con interés la competición de Tenis, en los Juegos Olímpicos “Beijing 2008”, al haber ascendido al más alto escalón del podio en esta especialidad el atleta español Rafa Nadal, y he compartido mi atención no sólo con mis compatriotas sino también con toda la comunidad internacional, interesada por el deporte, que ha celebrado la gesta de este joven de 21 años, adornado de toda clase de virtudes, como estaban revestidos en la Antigüedad los más conspicuos atletas griegos, protagonistas de este evento cuatrienal.

Confieso que no soy un aficionado activo del deporte y solamente, en mi adolescencia, me interesé por el jockey sobre patines y el tenis. Este último lo practiqué esporádicamente al haber sido socio de una Sociedad del Real Club Tenis, en el Norte de España (el centenario del Real Club Tenis, se celebró en San Sebastián en 2004), a la que acudí atraído más por el ambiente y reuniones sociales que se nos ofrecían a los jóvenes, en tiempos en los que los “guateques” y citas en este tipo de centros eran una forma de relación que nos dejó más gratamente impresionados que la débil huella que permanecerá en el recuerdo cuando a nuestra juventud actual les vengan a la mente, dentro de cuarenta años, las noches y madrugadas de botellón, todas ellas oscuras, confusas y promiscuas.

Pues bien, con estos antecedentes quiero dejar constancia de que he sabido contar los puntos que se van obteniendo en el transcurso del juego del tenis desde mi adolescencia, y no me es nueva la voz del árbitro, desde su alminar, cantando “15, nada”, “30, 15”, etc.

Pero la verdad es que nunca me he preguntado la razón de ser de esta corta serie numérica 15, 30, 40, que sustituye al 1, 2, 3 de los acostumbrados a utilizar la base 10 y el sistema decimal.

Yo pensaba que al ser este juego, en su versión moderna, difundido en el mundo entero desde Inglaterra, su tanteo obedecería a los caprichos isleños a que nos tiene acostumbrados en sus relaciones, frente al sistema métrico decimal, al régimen monetario y a cuantos patrones puedan confundir su insularidad con la cultura continental.

Lo cierto es que, el tenis ha sido durante mucho tiempo el único deporte, junto al atletismo, que tenía las mismas reglas en todos los países, lo que facilitó desde su origen los campeonatos internaciones y su gran difusión y aceptación universal.

Es conocido que el tenis, tal como se practica hoy en día, data de finales del siglo XIX. Apareció en 1874 con el nombre de “Spharistike”, sustituido en 1877 por el de “law-tennis” (tenis sobre césped), siendo hoy su versión moderna “tenis”.

Pero al estudiar los orígenes del juego me he visto sorprendido por sus antecedentes.

El origen de los juegos de pelota, entre los que se encuentran el tenis y también la pelota vasca, se remonta a ceremonias religiosas en honor a la fertilidad en primavera y a celebraciones militares. En estos eventos, al principio se jugaba con las cabezas de los vencidos; más tarde el juego se perfeccionó y en vez de cabezas comenzaron a utilizar pelotas.

Pasó por las culturas griega (1500 a. de C.), romana y egipcia. Nos consta el testimonio del «titular» de este Blog, el eminente filósofo hispano romano, Séneca, “La figura intelectual más destacada de Roma durante las décadas cincuenta y sesenta del primer siglo” (La enciclopedia británica, CD, “Séneca.”) a quien se debe la geografía de las canchas, trazando una línea que lo divide por la mitad, y a su vez, la mitad que corresponde a cada jugador la dividió en dos, con el fin de que el oponente, al lanzar la pelota, lo hiciera sobre el primer cuadro, y también de Galeno, famoso escritor médico, quien recomienda ya en el siglo II a. de C., hacer ejercicio jugando con una pelota pequeña, indicando que al jugar a la pelota se ejercitan todas las partes del cuerpo, incluso los ojos y recomienda a los médicos que lo aconsejen como terapia en la convalecencia de sus pacientes ("Un ejercicio con la pelota pequeña").

Los árabes no fueron ajenos a estos juegos; la palabra raqueta puede tener su origen en la palabra árabe rahat, que quiere decir “palma de la mano”.

Ya en el siglo XI los monjes jugaban en los claustros de los monasterios algo parecido al tenis, al padel y a la pelota. En poco tiempo se pasará de los claustros a los palacios.

Hacia el siglo XII era muy conocido un juego semejante al tenis –de él deriva el actual-. El círculo, considerado la perfección, era la medida. Sus 360 grados equivalían a un set que debía dividirse en 6 partes de 60 grados, es decir, en 6 juegos. Cada juego constaba de 4 puntos, por lo que la puntuación debía seguir la correlación del 15.

En el siglo XVI el abate italiano Antonio Scanio da Salo en su ”Tratatto del Giuocco della Palla” hace una descripción de los juegos de pelota, de sus reglas y normas sobre el atuendo e informa en su libro de que, cada punto ganado marcaba quince para el ganador, así para el primer punto, treinta para el segundo y cuarenta y cinco para el tercero.

Erasmo de Rotterdam, 1552 en “Coloquios”, en la descripción de un partido cuenta en latín: "quindecim”, ”triginta”, “quadraginta quinque". (Este último valor con el transcurso del tiempo, por mayor facilidad fonética, se abrevió a “cuadra”).

A finales del siglo XIX todavía se usaba el sextante para medir la elevación del sol y conocer así la latitud. El sextante está dividido en cuatro partes que corresponden a cuatro ángulos (15º, 30º, 45º y 60º) y corresponde con la sexta parte de una circunferencia, es decir, 360º; razón por la cual un set se divide en seis juegos. Aquel sistema era la forma más común de medir distancias cuando el tenis actual comenzó a tomar forma.

Otra teoría mantenida por algunos historiadores contemporáneos, sostiene que el registro de puntuación proviene de dividir una hora en sus cuatro cuartos (15, 30, 45 -abreviado a 40- y 60).

miércoles, 20 de agosto de 2008

INGRID BETANCOURT, ¿UNA MÍSTICA DEL SIGLO XXI?


Fuentes gubernamentales españolas informaron a los medios de comunicación, el pasado día 13 de julio, que el Presidente de Gobierno del Reino de España se entrevistó en la Embajada española en París con la política colombiana Ingrid Betancourt, recientemente liberada después de seis años y cinco meses de secuestro en poder de las FARC (Fuerzas Armadas de Revolución Colombiana).


Con motivo de dicha entrevista José Luis Rodríguez Zapatero regaló a la franco colombiana Betancourt “un ejemplar de ´El libro de la vida´ de Santa Teresa de Jesús, una edición de Lumen de Elisenda Lobato García, y le ofreció además un ejemplar de la “Divina Comedia”, ilustrada por el artista español Miquel Barceló”.

A parte de los libros, Zapatero le obsequió con “dos camisetas de fútbol, una de la selección española y otra de la selección francesa dedicada por el jugador Zinedine Zidane a Betancourt ´con amistad´. Según las fuentes, el futbolista francés utilizó esta camiseta para jugar ayer un partido en el que se celebraba el décimo aniversario de la victoria de Francia frente a Brasil en el mundial del 98 en París”.

El presidente –prosigue la nota informativa gubernamental- “consideró oportuno regalarle estas dos camisetas dado que Betancourt reconoció que durante su cautiverio en la selva colombiana uno de sus pocos contactos con la realidad en sus más de seis años de cautiverio en la selva fue ver la final de fútbol entre Italia y Francia en 2006 y el famoso cabezazo de Zidane al futbolista italiano Marco Materazzi”.

Hasta aquí, la noticia que hoy pretendo comentar porque pese a leerla repetidamente la encontraba incompleta. Había algo que no me cuadraba. El Gobierno socialista se veía en la necesidad de justificar la razón del regalo de las camisetas de fútbol y, sin embargo, daba por entendido que todos teníamos que conocer las que pudieron impulsar a la diplomacia española para incluir como obsequios El Libro de la Doctora de la Iglesia y el de la dantesca descripción de los suplicios infernales hasta el encuentro celestial con la amada Beatriz.

Por ello, voy a aventurar la interpretación que la Diplomacia española pudo hacer de los regalos bibliográficos, pero que no ha explicado, quizás para mantener hasta el límite la postura “aconfesional” de nuestro Gobierno en todas sus manifestaciones públicas.

En la Divina Comedia, Alighieri comienza el relato de su travesía por las tres regiones del mundo (el infierno, el purgatorio y el cielo) con los siguientes versos inmortales: A mitad del camino de la vida, en una selva oscura me encontraba…Y, al decir de la propia Ingrid, cuando abrazó a sus hijos “le pareció haber llegado al Nirvana, al Paraíso”, como cuando Dante llegó al Cielo y encontró a su amada, Beatrice (Beatriz)... cuyo nombre significa precisamente «dadora de felicidad» y «beatificadora», cercana a Dios en el centro del Empíreo, rodeado de los coros angélicos.

Y, de otra parte, a la Obra de nuestra más grande mística no le encontraba razones para el obsequio hasta que he ido verificando cómo la ex-candidata al gobierno de Colombia, tras ser liberada, no ha dejado de proclamar su fe católica, no se ha avergonzado de ella, manifestándose, al mismo tiempo, “políticamente de izquierdas”.

Ingrid ha visitado el Santuario de Lourdes y ha peregrinado a la Basílica del Sacré-Coeur de París para dar gracias al Sagrado Corazón. En el Semanario católico francés Pèlerin ha concedido una extensa entrevista en la que esta mujer de la política ha dado razón de su fe. Toda la publicación está llena de sentimiento, espiritualidad, de reafirmación de su fe, de su amor por Jesús y del descubrimiento de la figura de la Virgen, así como de citas de pasajes bíblicos. Por ello no me resisto a transcribir cuanto he investigado en relación con su espiritualidad.

En la entrevista Ingrid Betancourt cuenta que antes del secuestro estaba bastante desapegada de Dios. El secuestro, al principio, incluso empeoró su relación.

”El primer año, es verdad, yo estaba peleada con Dios. Me enfadé con él por la muerte de mi padre. Le decía: ¿por qué me has hecho eso, si sabes que te adoro, por qué me castigas? Luego entendí que podía dar gracias, porque papá nunca habría soportado seis años de este horror. Puedo decir que mi fe creció continuamente.”

Ingrid empezó a leer la Biblia… por Romanos 8, 26: “nosotros no sabemos pedir lo que nos conviene, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos inefables”.

”Al principio de mi cautiverio, me dije: bien, voy a pasar meses y meses aquí, así que voy a leer la Biblia, ya que no la conocía. Al abrirla, me salieron las palabras de las cartas de San Pablo. Las cito de memoria, más o menos: pide lo que quieras, que el Espíritu Santo pedirá mejor, porque sabe mejor que tú lo que necesitas. Al leer esto me dije: Dios mío, está bien, pero yo sé lo que quiero, ¡quiero ser libre! Seis años después, al releer la misma epístola, por fin la entiendo. Pensé: Menos mal que el Espíritu Santo está aquí para rogar por mí, porque soy incapaz de pedir lo que necesitaba”.

La veterana política colombiana explica también que pese a la devoción de su padre por la Virgen, a ella la figura de María no le decía nada. Desde luego no era su prototipo de mujer ideal. Pero, releyendo los Evangelios:

”…caí admirada ante ella. Sin duda porque para comprender a la Virgen hay que haber vivido y haber adquirido cierta madurez. Y comencé a descubrir a una joven que aceptó tener un hijo a pesar de tener un plan totalmente diferente para su vida. Ella afrontó todos los riesgos. Para la mayoría de los cristianos estas son cosas bien conocidas, pero para mí era un descubrimiento. Encontré a una María fuerte, una María inteligente, una María con sentido del humor. Me enamoré de María leyendo el evangelio de San Juan, en las bodas de Caná. Encontré ese diálogo entre María y Jesús extraordinario. Esa complicidad entre ellos es genial. A pesar de todas las razones con las que Jesús se opone a su madre, ella sabe que él va a hacer lo que ella quiere que, que Él transformará el agua en vino en la boda por amor a ella. Leyendo el pasaje no podía dejar de pensar en mi relación con mi hijo Lorenzo”.

También explica la razón de su peregrinación al templo parisino del Sagrado Corazón:

”El 1 de junio escuchaba yo Radio Católica Mundial, y me enteré de que en junio se celebra el Sagrado Corazón. Pues bien, la última vez que vi a mi padre, estábamos sentados en su habitación, bajo una imagen del Sagrado Corazón. Papá me tomó de la mano, observó la imagen y dijo: “Sagrado Corazón, cuida de mi corazón, cuida el de mi hija”.

“En aquel entonces aún no conocía bien la historia de Santa Margarita María, de hecho acabo de conocer su nombre ahora. Pero sí sabía que los que se consagraran como ella al Sagrado Corazón recibían bendiciones. Me acuerdo de una en particular, en que Jesús prometía tocar los corazones duros que nos hacen sufrir. Entonces oré: Jesús mío, nunca te he pedido nada porque eres tan grande que me da vergüenza pedirte. Pero aquí te voy a pedir una cosa muy concreta. No sé lo que significa exactamente consagrarse al Sagrado Corazón, pero si me dices, a lo largo de tu mes, el mes de junio, en qué fecha seré liberada, seré toda tuya”.

Y el 27 de junio un comandante de la guerrilla vino a decirles a los prisioneros que serían liberados. “El hecho es que Jesús cumplió su palabra: he vivido un milagro”, dice la política colombiana.

El 2 de julio, al pie del avión que la trajo de la selva, rezaba de rodillas un Padrenuestro y un Avemaría dando gracias a Dios junto con otros liberados. En sus manos, el Rosario que se hizo con unos botones como cuentas. El mismo Rosario con el que ha ido a Francia y ha mantenido en sus manos durante las distintas recepciones a las que ha acudido en la nación gala, entre otras con el Presidente Nicholas Sarkozy.

Este Post se ha alargado por encima de mi previsión al recoger gran parte de la información del Blog (Rincón Ignaciano) de Antiguos Alumnos del Colegio Loyola, de Guatemala –por cierto, con agrado por ser yo también Antiguo Alumno de un Colegio de la Compañía de Jesús- y que me ha parecido de interés para dar justificación al regalo del libro de la Santa de Ávila por parte de nuestro Presidente del Ejecutivo, pretendiendo difundir la noticia de unas vivencias que la prensa en España no ha recogido, pese a su indudable fuerza humana.

viernes, 1 de agosto de 2008

ECLIPSE TOTAL DE SOL


Precisamente el día de inauguración de mi Blog “Séneca”, que pretende ser una bitácora de actualidad y reflexión, me encuentro ante una acontecimiento inusual y amable. La interposición de la Luna entre el Sol y la Tierra, que ha comenzado en Cánada, recorriendo Groenlandia y Siberia para terminar con la puesta de sol en China.

Esta noticia me ha sobrevenido a media tarde a través de la Red y he acudido a la dirección http://eclipse.cesvima.upm.es/ desde donde he visionado el vídeo, capturado y comentado en directo desde Novosibirsk (Siberia, Rusia) por Miguel Serra-Ricart, miembro de la Expedición Shelios que partió el 27 de julio de España (Canarias/Madrid) hacia Moscú y que ha recorrido la ruta transiberiana hasta dicha localidad. Toda la información de dicha página es impresionante.

En esta lejana ciudad, se encuentra la más grande estación de trenes a lo largo de la ruta del ferrocarril transiberiano, cuenta con la mayor biblioteca de Siberia y el más grande teatro de ópera y ballet de toda Rusia (superando incluso al famoso Teatro Bolshoi de Moscú). También se encuentra en Novosibírsk la Catedral de San Alejandro Nevski, considerada uno de los más finos ejemplos de la arquitectura de la Iglesia ortodoxa rusa.

Si los eclipses eran considerados augurios peligrosos para los antiguos astrónomos chinos, el de hoy es considerado especialmente afortunado, ya que se produce una semana antes de que la antorcha se encienda en Pekín, en la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos 2008. De otra parte, en este prometedor país, el ocho (el del mes de agosto) se considera como un número de la suerte.

Me acojo, sin reservas, a ambos augurios para dirigirlos hacia esta bitácora, en su bautizo, como presagio de fecundidad