
Ha llegado a mi poder la portada de este periódico, que nada tiene que ver con la titularidad de la cabecera ya que el acontecimiento, de igual modo, ha podido suceder en
La noticia hace referencia a una madre que agarró a su hijo por el cuello, propinándole una bofetada y que a consecuencia de ella el niño se golpeó con el lavabo y sangró por la nariz. El entonces niño de 10 años fue calificado por
Pero hay otra intencionalidad, maliciosa, consiste en despertar en el lector una reacción de escándalo ante los lectores que, como yo, nos sentimos sorprendidos y que tiene traducción en comentarios del siguiente tenor: “¿No te digo? Todavía hay gente que no ha “progresado” como para condenar el que se ponga la mano encima de un menor por los responsables de su educación, ni siquiera “animus educandi”. Estos son “fachas”, partidarios de la educación bajo la bandera de que “la letra con la sangre entra” y de que en el siguiente período de la formación del adolescente se restaurase el servicio militar obligatorio para someter al joven a la "bota del sargento”.
ADDENDUM: Hoy, día 5 de diciembre, es noticia en la prensa nacional que "El Juzgado de lo Penal núm. 3 de Jaén (Andalucía) condenó ayer a una mujer a 45 días de prisión y le prohibió acercarse a menos de 500 metros de su hijo durante un año y medio por un delito de malos tratos, después de que, supuestamente, asestara un bofetón a su hijo de 10 años y le agarrara del cuello por negarse a hacer los deberes del colegio".
En cuanto al Juez, salvado el respeto que me merece su parte alícuota de titularidad en el Poder Judicial de nuestro país, no sería yo quien le nominase para que se le otorgara ninguna distinción de la Orden de la Cruz de San Raimundo de Peñafort, con la que se acostumbran premiar "los relevantes méritos contraidos por cuantos intervienen en la Administración de Justicia y en su cultivo y aplicación del estudio del Derecho en todas sus ramas".