martes, 9 de diciembre de 2008

EL PRIMER PUENTE DE DICIEMBRE´2008

El primer puente de Diciembre´2008 ha abierto tantos ojos como locuacidad ha despertado en nuestros políticos.

Y es que para quienes saltaron del viernes, día 5, hasta el martes, día 9 de diciembre hubieron de abrir cuando menos cuatro ojos al puente que con más justicia atiende a los gustos y a las ideologías de nuestra sociedad; para unos, es el de La Constitución y para otros el de La Inmaculada.

Los educandos en estudios de Ciudadanía tuvieron un tema de 169 artículos, 4 Disposiciones Adicionales, 9 Disposiciones Transitorias, 1 Disposición derogatoria y 1 Disposición final.

Los de inclinación religiosa se unieron a las plegarias de Benedicto XVI en la plaza de España, en Roma, ante el monumento de la Inmaculada Concepción, quien  tras ofrecer a la Virgen un gran cesto de rosas blancas,  expresó su preocupación por las víctimas de la crisis económica, «por los inmigrantes a los que les cuesta adaptarse, por las familias que tienen problemas para cuadrar el balance y por las personas que no encuentran trabajo o han perdido un empleo indispensable para salir adelante».

Nuestros políticos, precedidos por el corte robado de Rajoy calificando de “coñazo” al acto del Desfile de nuestras Fuerzas Armadas el pasado 12 de octubre, al que siguió el también robado “hijos de puta” de Bono para referirse a sus compañeros de partido que no apoyaban la iniciativa de homenajear la vida de la Madre Maravillas en los aledaños del Palacio de Los Leones en noviembre siguiente, pasando por la pregunta del Alcalde de Getafe y Presidente de la Federación Española de Municipios, Pedro Castro, a micrófono abierto: “¿Por qué hay tanto tonto de los cojones que todavía vota a la derecha?” al inicio del Puente, ha tenido su remate el 8 de diciembre con motivo de una parodia en la que se enterraba la Constitución que estaban celebrando el resto de los españoles, lanzando el grito “Viva la República, Muerte al Borbón”, el independentista catalán Joan Tardá.

Como podemos observar, desde la tercera autoridad de la nación española, en vertical, hasta cubrir el arco político parlamentario, en horizontal, últimamente se ha dado cita en el foro público todo un modelo a  seguir por nuestra muy deteriorada educación nacional.

Es cierto que “favorecer el desarrollo de personas libres e íntegras a través de la consolidación de la autoestima, la dignidad personal, la libertad y la responsabilidad y la formación de futuros ciudadanos con criterio propio, respetuosos, participativos y solidarios, que conozcan sus derechos, asuman sus deberes y desarrollen hábitos cívicos para que puedan ejercer la ciudadanía de forma eficaz y responsable” es un sano propósito que compartimos con el Real Decreto 1631/2006, por el que se aprobó por el Parlamento Español la asignatura Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos, diseñada para el último ciclo de la Educación Primaria y toda la Secundaria en España, aunque no sé si una clase política como la actual es la más apropiada para redactar el manual de la asignatura.